Fake news y bots en redes sociales ¿Cómo podemos frenarlos?

  1. ¿Qué es el fake en redes sociales?
  2. ¿Es beneficioso para las empresas implicadas?
  3. ¿Qué pueden hacer las redes sociales para controlar los bots y cuentas falsas?
  4. ¿Son estas medidas aplicables a todos los perfiles?
  5. Herramientas de análisis
fake news

1. ¿Qué es el fake en redes sociales?

En los últimos días hemos visto como sonaba con fuerza el uso de interacciones y perfiles falsos en las redes sociales del Gobierno, donde se ha podido ver el incremento de likes en sus publicaciones desde perfiles con reciente fecha de creación, sin contenidos y de “público extranjero”. Todo esto ha provocado un ir y venir de acusaciones entre los diferentes partidos políticos, cuando realmente ninguno se salva de esta práctica.

Se habla de evitar la propagación de mensajes negativos en contraposición a la libertad de expresión, se cierran cuentas y publicaciones según los criterios de validación que determina "no se sabe quién", pero todos enarbolamos la espada de la libertad de expresión, parece que cuando nos interesa.

2. ¿Es beneficioso para las empresas implicadas?

Las redes sociales permiten convertirse ellas mismas en el campo de batalla de estas actuaciones e incluso tomar parte en ellas. ¿Se benefician acaso? Visto lo visto es probable que sí, puesto que las posibilidades son múltiples para parar todo esto.

¿Pero, es esta estrategia a la larga beneficiosa para estas empresas? Ciertamente diríamos que no, en definitiva, son números falsos de muy fácil apreciación, y deberían tomarse muy en serio este asunto. Ya han surgido multitud de boicots en redes sociales hacia programas o marcas, y en algún momento es posible que esto les pase a ellas mismas.

Hay que mencionar que los políticos son el reflejo de una sociedad que hemos formado todos, donde por un follower, like o un retweet hacemos de todo.

El incentivo de ellos está claro, hacer creer a su cliente (sí, cliente) que sus ideas son compartidas por muchos, con lo que refuerza la autopercepción de que está en lo cierto y a la vez lanza un mensaje al que jamás le va a votar de que forma parte del equipo perdedor, ya que no gustan tanto sus ideas.

Vamos a ver un ejemplo de auditaje de algunos políticos y cuentas gubernamentales en Twitter:

twitter pedro sánchez
twitter pablo iglesias
twitter pablo casado
twitter santiago abascal
twitter ministerio de sanidad
twitter mariano rajoy

Se observa una tendencia positiva en la frecuencia de auditaje de las cuentas con el % total de puntuación . Y que en sus perfiles personales, los políticos parece que si están teniendo cuidado con este tema.

Esto mismo hace unos años era bastante más escandaloso:

bots politicos 2016

3. ¿Qué pueden hacer las redes sociales para controlar los bots y cuentas falsas?

A pesar de que algunas plataformas ha hecho alguna vez limpieza (Instagram, por ejemplo, el pasado año eliminó miles de cuentas falsas y comenzó a ocultar likes para restarle protagonismo), las redes sociales tienen el mismo incentivo perverso que en su día las DSP's. Cuantos más usuarios y "tráfico" tengan mejor, así ganan más por publicidad.

Pero, como pasó con las DSPs, la espada de Damocles ya pende sobre las señaladas cabezas de estas fuentes de tráfico y, o se ponen las pilas o les caerá sobre la cabeza.

Ellos ya tienen herramientas suficientes para controlar la actividad de los perfiles. Por ejemplo, en las cuentas publicitarias, el anunciante no puede tener acceso a algunas estadísticas o funciones si no tiene X seguidores.

4. ¿Son estas medidas aplicables a todos los perfiles?

Por ejemplo, no poder dar like, retuitear o responder si no te siguen X cuentas verificadas como humanas. De modo que si eres un bot lo tienes complicado y si quieres Twitter (por poner un ejemplo) para leer, nada te lo impide, pero no vas a poder “participar”.

La solución podría ser fácil, pero hay demasiados intereses mezclados en esta batalla ideológica, económica y social para que ninguno de los actores suelte el fusil.

Cada uno debería ser libre para escribir, leer y juzgar por sí mismo todo cuanto caiga en sus manos, somos libres de pensar y en creer lo que queramos. Lo que no está bien es que el flujo de información esté siendo saboteado o que alguien se alce como adalid de la "moral" o de lo "correcto".

En esta era que nos ha tocado vivir, cada persona va a seguir a las cuentas que más le gusten, es normal, va a elegir sus periódicos y sus fuentes, y va a recibir de una manera u otra, puntos de vista de su "adversario político" con el que confrontar sus ideas y finalmente formarse su propia opinión. Esto es lícito y está bien, es magnífico de hecho. La libre elección.

El problema viene cuando con todo esto de las fake news se crea ruido en este proceso libre de intercambio de información y opinión que es internet, un ruido creado por determinados actores que ya no pueden controlar como controlaban antes la editorial del periódico X.

De esta forma se desacredita el medio globalmente, se desacredita internet en sí. Todo esto ayudado por los que se suponen que deberían liderar este proceso libre de intercambio de información e ideas.

Los autoproclamados defensores de la democracia o cuarto poder, actores del siglo pasado que antes vivían de vender sus noticias, opiniones e investigaciones en los kioskos . Ahora han pasado a vender por un puñado de visitas un artículo con titular explosivo que después no tiene nada que ver (clickbait) o a hacerlo por un banner publicitario de la consejería de turismo de la comunidad X. De modo que se han convertido en parte del problema, han perdido su independencia, forman parte del ecosistema de fake news.

¿Pero, y nosotros? ¿Qué nos aporta un like en nuestra vida? ¿Por qué nos ponemos felices por un retuit o un like de alguien con más seguidores que tú?

¿Estamos tan carentes de autoestima que necesitamos tan desesperadamente la validación de los demás?

Evidentemente por ahí van los tiros. Somos un animal social y funcionamos de esta manera.

Obviamente, esto de los bots no es nada nuevo o que solo se use en política, con el auge del marketing de influencers y el aumento de competencias en las redes, muchos perfiles de falsos influencers han recurrido a la compra de bots para inflar sus números de seguidores e interacciones. Siguiendo en parte el mismo patrón de intereses anteriormente comentado.

De hecho, los esfuerzos llevados a cabo por las propias plataformas para frenar estas prácticas se deben principalmente al aumento que ha tenido entre muchos perfiles de Instagram, que se han dedicado, y aún se dedican muchos, a “estafar” a los anunciantes ofreciendo un impacto que realmente proviene en su mayoría de bots, teniendo un efecto nulo.

Decíamos aquello de “estafar” porque a pesar de ser una práctica muy extendida es de fácil análisis si se le dedica el tiempo y conocimientos necesarios para detectarlo rápidamente, prestando especial atención a los seguidores que componen la comunidad de un perfil. Así mismo, de cara a desenmascarar cada vez mejor estos perfiles, se han creado numerosas herramientas que ayudan a descubrir el porcentaje de perfiles reales que tienen las cuentas en redes sociales. A continuación, pasamos a indicar algunas de estas herramientas que pueden emplearse para analizar la calidad de los usuarios.

5. Herramientas de análisis

TwitterAudit

Si lo que queremos analizar son perfiles de Twitter, esta herramienta nos ofrece los porcentajes de audiencia real y bots de manera gratuita.

SocialBlade

En este caso, podremos analizar las audiencias de los diferentes perfiles de redes sociales del usuario que deseemos, en los cuales podremos evaluar tendencias para comprobar la calidad de los mismos.

HypeAuditor

Herramienta similar a la anterior, aunque en este caso, nos aporta mayor cantidad de datos y solo puede emplearse para YouTube e Instagram. Ofreciéndolo de manera gratuita, pero con métricas muy limitadas en este caso.

SocialRank

Por último, una de las herramientas más completas, que te ayudará a analizar detenidamente las audiencias de los perfiles de redes sociales y obtener volúmenes de audiencia real de cada perfil. En este caso, es una herramienta de pago y necesaria de autorización para su registro.