En un contexto actual, en el mundo tan tecnológico en el que vivimos nos encontramos con una sociedad absolutamente dependiente de las Redes Sociales (RRSS). Para ser exactos el 42% de la población mundial es activa en RRSS y más del 90% de estos lo hace a través del móvil; lo que aumenta más el rango de alcance y el tiempo de uso de las mismas.

La figura del prescriptor ha sido uno de los recursos más utilizados en la historia de la  publicidad. Con el aumento de uso y extensión de las redes sociales, el poder de recomendación de productos y marcas se ha extendido prácticamente a cualquier individuo, en tanto en cuanto interactúa con otros usuarios a través de estas plataformas, conversando también como comprador y consumidor.

En todo ese entorno que hemos comentado, proliferan los influencers, ¿Y qué es un influencer?; Un influencer es una persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca.

Para entender por qué son tan importantes los influencers, debemos irnos al concepto de credibilidad. Es mucho más efectivo que un amigo te recomiende un libro, a que veas un cartel publicitario en la calle sobre ese libro, esto lo explica la credibilidad que depositas en cada uno. La credibilidad de los influencers no es solo alta, sino que además pueden aparecer sentimientos como la admiración hacia estos prescriptores.

Hasta ahora sabemos que los influencers cuentan con una gran credibilidad de sus seguidores, incluso con su admiración y deseo de parecerse a su youtuber favorito, pero realmente, ¿sabemos por qué? Es posible que se deba a la falsa cercanía que transmiten las redes sociales, respuesta de comentarios, interacciones, etc; esto de algún modo aumenta el vínculo de forma unidireccional hacia el influencer.

Por todo esto que hemos estado hablando a lo largo del post, es por lo que las marcas le interesa trabajar con influencers. Aún teniendo en ocasiones menor impacto en cuanto a número de visualizaciones que medios tradicionales como la televisión, la atención de los espectadores es buena, la credibilidad es alta y la mayoría de veces tiene un coste para la empresa más bajo que la televisión con mejores resultados.