Con la llegada de la Navidad, empieza a haber numerosos anuncios y spots que nos conmueven y, a veces, nos hacen llorar. Todo ello se debe a una poderosa estrategia de marketing emocional que humaniza a la marca y nos hace conectar con ella como nunca antes habíamos hecho.

Ruavieja, Loterías y Apuestas del Estado, El Almendro… cuando piensas en estas marcas, seguro que las relacionas con anuncios que te tocan la fibra cada diciembre. Y es que, con los spots navideños, el consumidor llora 3,5 veces más que en otras épocas del año.

Es en este mes cuando las empresas lo dan todo para conmovernos y nos identifiquemos con sus valores, sirviéndose del llamado marketing emocional. Se conoce como marketing emocional a la rama del marketing cuyo fin es vender tocando la fibra. Es decir, se plantea una estrategia enfocada en enamorar al cliente a través de las emociones.

Dos de las empresas que mejor trabajan el marketing emocional son Coca Cola y Apple. De hecho, son las lovemarks más importantes del mundo. Usan el storytelling para humanizar la marca, exponer sus valores y conectar con los clientes. Con esta estrategia, pretenden llegar al corazón de los consumidores para que se sientan rápidamente identificados con la marca.

Pero, ¿cómo funciona el marketing emocional?

-          En primer lugar, el cliente recibe un estímulo que le acerca a la visión y misión de la compañía, eliminando los posibles obstáculos que pudiera haber entre ellos.

-          Cuando lo recibe, se crea la emoción, que podrá ser positiva o negativa.

El uso de esta rama de marketing tiene su sustento en diversos estudios que demuestran que el 80% de las compras son motivadas por las emociones. Así, en una época de compra masiva como es Navidad, la facturación de las empresas va a estar estrechamente ligada con el impacto emocional que sus anuncios tengan en los consumidores.

A continuación, te desgranamos el decálogo que siguen todas las empresas a la hora de planificar sus campañas de marketing emocional:

1.       Los clientes no son vistos como objetos de negocio, sino como personas. De este modo, se creará un sentimiento positivo en ellos.

2.       No se vende un producto, sino una experiencia. Es decir, cuando los clientes consumen el producto, no cubren una necesidad, sino que están satisfaciendo un deseo.

3.       El objetivo es crear una relación de confianza con el cliente; la honestidad se presupone intrínseca en la profesionalidad de una marca. En este sentido, los clientes tienen que sentir que, al tratar con los trabajadores de la empresa, esas personas van a escuchar su problema y van a hacer todo lo posible por hallar la solución adecuada.

4.       La calidad tiene que ser ofrecida sin ningún pero. No obstante, en el marketing emocional lo que se busca es la preferencia, esto es, convertirse en la marca favorita del cliente.

5.       No importa que el negocio sea el más conocido, porque no implica que las cosas vayan bien a nivel de éxitos comerciales. A lo que hay que aspirar es a conocer las aspiraciones de los clientes, para ser capaces de responder a las mismas.

6.       Se hace indispensable crear una imagen que identifique rápidamente a la marca, más allá de lanzar campañas de email marketing, publicidad en redes sociales, contratar fuerza de ventas…

7.       Más allá de vender lo funcional que es un producto, hay que centrarse en expresar el sentimiento que conlleva la adquisición del mismo: sensación de bienestar, de tranquilidad, alegría…

8.       El cliente tiene que sentir que la marca está junto a él. Es más importante la presencia que estar en todos sitios porque, al final, cuando se opta por esta última opción, no se está en ninguno.

9.       La comunicación con el cliente ha de ser bidireccional, es decir, tiene que ser un diálogo, donde se escuche también lo que él tenga que decir. De esta forma, se refuerza el vínculo y se conecta con las emociones del cliente.

10.   El servicio es importante, pero crear un vínculo entre la empresa y el cliente, es decir, comenzar una relación duradera, lo es más. Si la sensación que le crea esa relación es buena, volverá a consumir el producto.

Esperamos que te haya gustado el artículo y que estés deseando implantar el marketing emocional dentro de tu estrategia de marketing. No dudes en contactarnos, ¡estaremos encantados de ayudarte!